domingo, 8 de octubre de 2017

Mi primer libro (publicado).

Los que seguís el blog sabéis que la base del mismo son las palabras, las cuales utilizo para explicar mi obra plástica. Hoy os presento mi primera incursión en la palabra escrita publicada: Divinas semillas.





Divinas semillas son cinco relatos que se pueden leer separadamente o como una sola novela que transcurre en una isla de la Macaronesia.  En ese mágico emplazamiento distintos personajes se van cruzando en el paisaje isleño, todos ellos, unidos por unas semillas. Unos relatos que beben del realismo mágico de los autores iberoamericanos del siglo pasado.

Mapa de Chelemare visto por Neartos, siglo III a.c.

Javier Comas





Mi amiga Silvia Gil, me ha sugerido imágenes clásicas de grandes maestros de la pintura para ilustrar "Divinas semillas". Aquí os dejo algunas de esas maravillosas obras de arte y la posible relación con los personajes de mi ficción escrita. Y es que Silvia tiene una gran imaginación. Si os apetece es es su blog:
Y estas son algunas de sus sugerencias:


La cabra de María Circunstancia

Gerrit Dou





Ascensurio de la Rosa y María Circunstancia después de amarse

Ludwig Von Hoffman







Rescate de náufragos con onagros

 Ludwig Von Hoffman 





Día de pesca en Chelemare

Ludwig Von Hoffman






María Circunstancia y su cabra

Janos Tornyai





Olimpia y el éxtasis imaginario con Calixto

Beneš Knüpfer





Olimpia en la playa de Chelemare

Beneš Knüpfer





Narmeria recibiendo a Olimpia en la escuela

Herbert James






Alegría adulta

James Tissot






Las esposas de Kalós y Egantheos, Olimpia y Casandra, esperando a los guerreros después de la victoria en la batalla

John William Godward


La siesta de Kalós y Egantheós

Nicolas-Rene Jollain





María Circunstancia en brazos de Ascensurio de la Rosa

S. J. Solomon





Olimpia, la  añoranza tras la pérdida de Calixto, su marido

John Collier





 Los gemelos Narmer y Ares (hijos de Casandra y Egantéos; y Neartós (hijo de Kalós y Olimpia)
Autor desconocido








Nott, la hija de Olimpia y Kalós sola en el bosque 

Charles Courtney 





Lucía y María en Chelemare

Edwuard Poynter





Anaximandro y Zenón, el vigía,  descubriendo el amor 

William Etty






La construcción de Chelemare.
Tengo que admitir que aquí mi amiga Silvia se extralimitó con su desbordante imaginación

JMW Turner





Hyrum, el hijo mayor de Kalós y Olimpia, comprobando la resistencia
 de la madera de los árboles para construir el trirreme 

Augustin Alphonse Gaudar de la Verdin






Kalós y Egantheós depués de amarse

Joseph Blonder





SOLO SE VENDE EN 

Un libro lleno de mujeres y hombres valientes, decididos y empoderados que no temen al destino. Y hasta aquí os puedo contar. No quiero desvelar nada más. Os dejo con estos «book-trailer».





jueves, 30 de marzo de 2017

No solo imágenes radiográficas

Muchas personas desconocen mi obra plástica no radiográfica. Es una obra realizada con acuarela y témpera sobre papel, y también  usando técnicas mixtas como los collages.
Os presento mi último trabajo: El Mediterráneo muere matando. Es un trabajo para COLLABORATORIO ARTE.  Se trata de una muestra itinerante de artistas internacionales que ceden su obra y se convierte en itinerante, viajando por varias galerías del mundo. Con esta obra me alejo de mi forma plástica habitual del trabajo radiográfico,  creando una obra realizada con la técnica del collage, que adquiere volumen trabajando el papel en tres dimensiones. 


EL MEDITERRÁNEO MUERE MATANDO


El  hombre del norte  mata al Mediterráneo contaminándolo. El mar comete su venganza ahogando a los inmigrantes del sur que lo cruzan para acceder a una vida mejor.
La frase de Shakespeare cambia de sentido. El mar engulle al Ser y lo convierte en No-Ser.

Deberíamos los seres humanos empezarnos a plantear muchas preguntas sobre nuestra grandeza y rescatar las palabras de Antonio Gala y ponerlas en práctica.

El hombre es más grande que el mar, cuando el mar lo ahoga, el hombre sabe que muere, pero el mar no sabe que lo mata.






miércoles, 30 de noviembre de 2016

Regalos para Navidad con gusto olfato, vista, oído y tacto.

¡¡Otra Navidad!! Familias que se encuentran, reuniones con amigos, con compañeros de trabajo, cenas, comidas, más comidas, dulces, turrones, pavos, pollos, salmones y besugos. Y regalos. Regalos que nos encanta dar y nos encanta recibir. Esta es mi propuesta para este año: Un regalo para los cinco sentidos. Oido, olfato, vista, gusto y tacto. Una colección de cinco botellas de vino del Celler Bernaví, de la D.O. Terra Alta, (Tarragona) y cinco pequeñas obras de arte, que podréis degustar a través de los cinco sentidos. Seguro que pensáis que los sentidos del gusto, por el sabor del vino, lo del tacto, por la textura de la etiquetas, la vista por el color del vino, que tantas pìstas da sobre la calidad del mismo nos da, y también por el diseño de la etiquetas, el olfato que a través de la propia esencia invisible del vino nos cuenta su propia historia, os parecerá acertado, pero, ¿y el oido? ¿Dónde entra el oído en el mundo del vino? Para mí al catar el vino es la primera sensación que me llega. El "pop" del tapón, al abrir la botella, y a continuación el cantar del vino al escanciarse sobre la copa. Los cinco sentidos en una copa de vino para compartir y brindar por la Navidad y por el próximo año 2018.  Y con esta "Petita suite en cinc moviments per a les quatre estacions" Deseo que este vino os enloquezca, agrade e inspire tanto como a mi.  ¡¡ FELICES FIESTAS!!

Coleción Bernaví-Comas


Aquí me tenéis firmando botellas

El TRES de TRES. El vino que me llevó a la tahona de los veranos de mi infancia
a través de su maceración en lías, maridado con un buen salmón y anchoas es una delicia.

AKRÒNIM, final de otoño, lluvía a través de los recuerdos de mi abuela en Vallirana
(Barcelona), maridado con solomillo de cerdo ibérico con níscalos y castañas.
 Más otoño imposible.


MORENILLO, el vino de la primavera, cuentan los Bernaví que al embotellarlo toda la bodega
se convierte en un aromático jardín. Unos sencillos mejillones al vapor con la ralladura de una lima, una naranja y un limón es un viaje al Mediterráneo más íntimo y cercano.


 

Y el GARNATXA BLANCA el vino que yo asocié al invierno, frió y salino, marida muy bien con quesos curados de vaca, pero saltándome todas las reglas lo probé con un queso curado de cabra de La Garrotxa. El resultado manjar de dioses.

Y este año con el postre se original, CA' VERNET y turrón de chocolate
o simplemente Ca'Vernet y chocolate negro.



Aclarar, como algunos ya sabéis, que no soy  ni sumiller, ni chef, solo me dejo guiar por mis sentidos. Este post son solo sugerencias, pero os animo a probarlas. ¿Os atrevéis?



https://www.youtube.com/watch?v=6Lbp9J2-B3c




martes, 27 de septiembre de 2016

Naturaleza soñada




La exposición de Javier Comas (Barcelona, 1961) «Naturaleza Soñada» quiere reflejar los mundos imaginarios de este artista plástico quien crea sus universos paralelos a través de radiografías del cuerpo humano.

La muestra se articula en torno a tres temáticas muy definidas: Caos, Cosmogonías y Naturaleza. Esta última parte de la colección y partiendo de las  dos definiciónes de la palabra: 
—1) Relato mítico relativo a los orígenes del mundo. 2)
Teoría científica que trata del origen y la evolución del universo—, genera los mundos soñados de Comas, su naturaleza soñada. La cosmogonía es una narración mítica que pretende dar respuesta al origen del universo y de la propia humanidad y, generalmente, se remonta a un momento de caos originario, en el cual el mundo no estaba formado, ya que los elementos que habían de constituirlo se hallaban en desorden. En este sentido, el relato cosmogónico ordena el caos de la preexistencia, creando mitos, dioses y mundos que narran la dualidad «realidad-ficción» para explicar fenómenos naturales inexplicables en el momento intelectual del principio del conocimiento.





Así, 'Cosmogonías' son macrocosmos que “engañan” al espectador  recreando planetas y galaxias que en realidad son articulaciones de rodillas, hombros y codos del ser humano y en este caso del propio artista. Microcosmos del interior del hombre convertidas en esas imágenes soñadas por el artista.



«Caos», se inspira, a través de estructuras fractales, en los mundos  del surrealismo abstracto americano de Jakcson Pollock. Pero no son solo abstracciones, en estas obras se habla del ser humano como depredador de energía, de ritmos cardiacos sinusales, de los bosques de La Granja de San Ildefonso en otoño, de mares que ahogan a quien los destruye...




'Naturaleza': son piezas plásticas inconexas que al unirse crean árboles y bosques que revelan la infancia de Comas.





La exposición se cierra con la obra «Petita suite en cinc moviments per a les quatre estacions», un encargo de la bodega 'Celler Bernavi' de Terra Alta (Tarragona) para etiquetar cinco de sus vinos. Las etiquetas, a través del ciclo de las cuatro estaciones, reflejan toda la expresividad de los vinos que seducen al artista y le inspiran a crear esta pequeña «suite». 


Por último, cabe reseñar que podrá verse por primera vez en España una obra del artista que fue premiada con el máximo galardón de la Radiological Society of North America como mejor imagen del año, en la ciudad de Chicago en 2014. La pieza, titulada 'Frailejones morados d’en Joanot', es un homenaje a las tierras venezolanas y, concretamente, a la ciudad de Mérida, ubicada en el corazón de Los Andes.
Al salir  de la visita entiendes que no hay nada al azar, que todo está muy medido y que la muestra no son solo magnificas obras una tras otra, sino que al igual que un libro tiene un principio y un expresivo final.
MJ Martínez del Campo.




(click para ver vídeo)

martes, 24 de mayo de 2016

El cuento del Celler Bernaví

Esta entrada o post es breve. ¡Disfrutadla! El video promocional del Celler Bernaví.



Ha nevado, todo se confunde, los campos, las viñas, él cielo, debajo del manto blanco, las raíces protegidas por la tierra esperan la nieve líquida que ha traído  la primavera; y cuando llega la primavera los colores,  los campos, las viñas,  todo renace, poco a poco el cielo se torna rojo en los ocasos de verano;  al atardecer, Saturno, Marte y Spica, dos planetas y una estrella, anuncian la noche mientras el sol  devora la humedad de la tierra; el hombre vigila el territorio esperando que llegue le otoño que todo lo tiñe de oro, los campos, las viñas, las uvas. Las manos expertas  que han cuidado estas tierras nos ofrecen el vino que de ellas hemos  obtenido. ¡Cuidado, llega el invierno, ha nevado!
                                                                                               


Conte del Celler de Bernaví

Ha nevat, tot es confon, els camps, les vinyes, el cel, sota el mantell blanc, les arrels protegides per la terra esperen la neu líquida que ha portat la primavera; i quan arriba la primavera els colors, els camps, les vinyes, tot reneix, a poc a poc el cel es torna vermell a les tardes d'estiu; i cap al tard, Saturn, Mart i Spica, dos planetes i una estrella, anuncien la nit  mentres  el sol va devorant la humitat de la terra.  L’home vigila el territori esperant que arribi la tardor que tot  ho torna daurat, els camps, les vinyes, el raïm. Les mans expertes   han fet cura d’ aquestes terres  que ens ofereixen el vi que d'elles n'hem obtingut. ¡Aneu en compte, arriba l'hivern, ha nevat!
                                                                                                 Javier Comas



martes, 8 de marzo de 2016

Petita suite en cinc moviments per a les quatre estacions Col.lecció Bernaví


Cinco etiquetas para cinco botellas y solo cuatro estaciones, así empieza este reto.


En el mes de abril de 2015  el Celler Bernaví se ponen en contacto conmigo para que diseñe una etiqueta para sus vinos. Cuando nos conocemos y conocen mi obra, deciden que no van a pedirme una etiqueta, sino ¡cinco! Cinco etiquetas para cinco de los  vinos que elaboran. Y además a través de esas etiquetas  querían que contara lo que sus vinos me sugirieran y que explicara la filosofía de la bodega.
La conexión fue inmediata y de regreso a casa  una idea se apoderó  en mi cabeza: dotar a esta colección de una continuidad  narrativa. Que narrase lo que Marco Bernava, uno de los responsables de la bodega, me contó:
—En nuestra viña todo viene de la tierra y todo vuelve a la tierra.

Un eterno retorno que  enseguida relacioné con la periodicidad de las cuatro estaciones. Pero había un "pequeño" problema, las estaciones son cuatro y las etiquetas para los vinos eran ¡cinco!
Y así empieza esta aventura.

El primer contacto con los vinos fue con Garnatxa Blanca y Morenillo  enseguida asocié estos dos vinos al invierno y a la primavera. El primero por su color frío, su aroma  cítrico y la sensación de frescor que tienes al tomarlo. Ya tenía el vino del invierno. Etiqueta número uno adjudicada.

Al oler a copa parada  el Morenillo, no tuve ninguna duda  que esos aromas eran un jardín en primavera, más adelante al ver la web-site de Bernaví, leí textualmente. “Sincero, como el primer día de primavera” ¡Coincidía con los creadores del vino! Etiqueta número dos solucionada. Ahora había que crearlas, diseñarlas, buscar imágenes radiográficas adecuadas y ver como resultaban en formato plano y en formato convexo, en la botella, pero los dos primeros pasos ya estaban dados.

A los pocos días de probar Garntxa Blanca y Morenillo, llegaron a casa más botellas de vino. No sabía muy bien si esperar a la cata con la guía del Sumiller o si abrir una botella y lanzarme al vacío, que con mi poca experiencia en vinos era otro reto, y si lo hacía solo ¿con qué botella empezar?  La cosa se complicaba...
Me decidí por el nombre de los vinos y me lancé a descorchar el Tres de Tres... Olí, el tapón, y ¡olía a vino...! (lógico). Lo escancié en la copa, lo deje encima de la mesa y a copa parada metí la nariz.... Su aroma me pareció redondo como un sol de verano poniéndose tras las colinas, olía a  la tahona de los veranos de mi infancia, a levadura. ¡Vaya! –pensé, he acertado abriendo esta botella, le da continuidad al proyecto.
Debo decir que de las cinco etiquetas, esta es la que más trabajo me ha dado, ese nombre  de significado tan abstracto, Tres de tres,  debía de expresar a través de un diseño concreto y con tres elementos la esencia del vino y además  de la bodega, no sé  por qué me empeñé en esto último. ¡Tres elementos diferenciadores del resto de las etiquetas! Además era la imagen central de la colección, y sería la más visible. Y quería hablar de las tres uvas que componían el vino y de  las tres personas responsables de la bodega, de las cuales a dos no conocía,  Gino y Ruth...

             

Las otras dos botellas que me quedaba me sugerían aromas típicos del bosque,  decidí que Ca’Vernet y Akrònim, debían ser los vinos de otoño... y cual fue mi sorpresa que el orden de mi presunto etiquetado coincidía con el orden de cata sugerido por el sumiller.
Personalmente  creo que Ca’Vernet es un vino de transición del final del verano a principio de otoño, las uvas sin estar maduras empiezan a pintarse, las tímidas un poco, las más valientes ya muestran parte de su color definitivo, pasa igual con las hojas de la vid, empiezan a dorarse, y poco a  poco el otoño todo lo tiñe de oro y llega el triunfo de la vendimia. La mano del hombre recoge el fruto de su trabajo. Es la apoteosis de la tierra, de la cosecha, es el triunfo de la uva y el triunfo del vino.
Ahora venía el otro trabajo elegir elementos radiográficos que hablaran de esta historia y de estos vinos.

Vinos y radiografías, la fusión de imágenes y sensaciones




Garnatxa Blanca, decidí utilizar arteriografías renales para simbolizar las raíces de la vid. De igual modo que los riñones obtienen el agua que necesita el cuerpo humano filtrando los elementos, así, las raíces  mantienen en pie la vid y la   alimentan.

Morenillo, La explosión de la primavera, el color de los campos y la fertilidad de la tierra resumida en una imagen radiográfica: una histerosalpingografía; fotos de úteros simbolizando esa fuente de vida. Colores de amapola, ginesta y lavanda salvaje elevándose por los aires, y una espiral que recuerda el rojo cerco de vino que deja el pie de la copa en un mantel de lino blanco.

Tres de Tres, La idea de esta etiqueta surge después de una conversación telefónica con Marco:
 -Imposible quedar contigo, problemas en la viña, debo de vigilar la uva.
El Sol de verano sugerido por el vino sería una retinografía, simbolizando el ojo del vigía que cuida la viña ante las peligrosas tormentas de verano y, también, el ojo del artista que, a través de su mirada, se inspira para la creación.
Para terminar la etiqueta tres luminarias que preceden al atardecer, bien visibles en los cielos de verano, Saturno, Marte y Spica. Tres estrellas que treinta años atrás un amigo me regaló para que en las noches de verano,  cuando mi mirada se perdiera en el cielo estrellado, me acordara de él.
Saturno, nombre romano del titán  Cronos, simboliza el ciclo del tiempo, dios de la agricultura y la cosecha todo viene de la tierra y todo va a la tierra. Marte, dios de la guerra, e identificado con el Ares griego,  no es simplemente un Ares romanizado, sino, además, una deidad puramente itálica, patrón de muchas ciudades, y tribus como la de los sabinos y los etruscos. ¡Que bien pintaba esta idea!,
Y la tercera luminaria ¡era una estrella!, no me podía creer la suerte que mi amigo me daba con este regalo guardado durante treinta años, dos planetas  y una estrella, dos hombres y una mujer. ¡Cuán bella analogía y qué adecuada! ¡Pero, además, el nombre de la estrella era italiano! Spica, y para los romanos esta estrella simbolizaba a Ceres, diosa de la agricultura. ¡Mejor imposible! (Claro, no os he dicho aún, que los hombres  de esta historia y esta bodega son italianos y la mujer española, Dos planetas con nonbre en castellano y una estrella con nombre italiano, Los papeles no se invierten, se complementan en los cielos estrellados de las noches de verano)

Para terminar esta  etiqueta, en  la parte de abajo, vemos una especie de regueros de agua después de la tormenta, tiene una doble lectura, los campos y las lágrimas que deja el vino en las copas  y está inspirado en estudios fotográficos que realicé de este vino. Debo decir que estas “aguas”  en la etiqueta son angiografías de las arterias coronarias.


Ca’ Vernet y Akrònim. Dos etiquetas una sola estación. El otoño, es la estación más importante en el proceso del vino. ¡Llega la vendimia! El trabajo del artesano que ha realizado durante todo el año después de la cosecha anterior da su fruto.  Las manos del hombre recolectan la uva y empieza el proceso final. El vino que ha inspirado este trabajo.
Estas dos etiquetas están realizadas con radiografías de manos, que simbolizan ese esfuerzo y recuerdan las hojas de la vid, estas manos sostienen triunfantes un racimo de uvas,  uvas que en realidad son mamografías, símbolo del alimento primigenio del ser humano, la lactancia materna vinculando ese alimento con la uva, una de las bayas conocidas con  más antigüedad de este modo dos alimentos ancestrales quedan relacionados a través del acto creativo. El proceso ha terminado.


          
Terra Alta, su paisaje como elemento conductor de estas etiquetas.




Dos líneas casi paralelas circulan por las cinco etiquetas como elemento  de continuidad. Parece el paisaje de Terra Alta, pero en las dos ultimas etiquetas la montaña que sigue siendo montaña se convierte en sarmiento, en un pequeño juego visual, donde tierra y  planta forman un solo elemento.
Esa línea paisajista  es en realidad una arteria coronaria. Símbolo del corazón, del amor y respeto hacia la tierra y el  trabajo y símbolo del pulso y ritmo de la vida.

Vaya todo el blog y ni una sola foto de las etiquetas.... ¡No me he olvidado! ¡Si queréis ver las etiquetas tendréis que  abrir la caja...

...y probar el vino!







martes, 19 de enero de 2016

4 de febrero de 2016, el día que enseñé mis rodillas en el Ateneo de Madrid.








Genu mea (artroscopia de rodilla, radiografía simple de hojas y semillas)

¡Tan cierto como que ese día fue jueves!
El 4 de febrero de 2016, los asistentes al XVII Congreso de la Sociedad Española de Radiología y Músculo-Esquelética, se quedaron estupefactos cuando vieron mis rodillas ya que fui invitado a participar en sus jornadas radiológicas. Allí presenté mis trabajos de arte, y hablé de mi proceso creativo que como sabéis surge a través de imágenes radiológicas. Algunos de ellos están realizados con artroscopias de mi operación de rodilla realizada por el magnífico traumatólogo Carlos Gavín.
Se trata de la colección Fósiles del planeta Gavín. Afortunadamente vieron mis rodillas desde dentro, ya que por fuera no tienen demasiado interés, son mejores las de Marilyn Monroe o Judith Mascó... por citar algunas.

                                            Sutum et dormitum 
                                    (artroscopia de rodilla, radiografía simple de serpiente)


                                            Lamina
                                          (artroscopia de rodilla, radiografía simple de hoja)



                                           Seminae
                                     (artroscopia de rodilla, radiografía simple de semillas)

Estos trabajos no solo muestran mis rodillas sino que las artroscopias están fusionadas con radiografías simples de hojas, peces, semillas, etcétera, que los Técnicos de Diagnóstico por Imagen del Hospital Universitario Fundación Alcorcón han realizado en su tiempo libre.  Desde este post, les doy las gracias por su paciencia, su generosidad y su tiempo.
Deciros que este congreso fue muy especial para mi, debido al lugar donde se celebra, el Ateneo de Madrid, todo un privilegio pisar su escenario que tantas personas ilustres de la cultura española e internacional han compartido.

                              



viernes, 1 de enero de 2016

Cosmogonías Gavinianas

Primer día del año, muchas personas me preguntan como me inspiro para crear mis colecciones. A mi me gusta decir, y es cierto, que las imágenes que utilizo, son ellas mismas  las cuales me  que vienen buscar a mi. Otras veces, personas desconocidas o no, me regalan radiografías de sus familiares, que yo conservo con la esperanza de que un día se me revelen y hagan saltar ese "clic" que me inspira. Pero hay una tercera vía, hay profesionales sanitarios que mientras trabajan y ven una imagen que les sorprende, les llama la atención por algún motivo, o simplemente les gusta, me la guardan y en cuanto tienen ocasion, me la envían. La colección que se podrá ver el próximo mes de Octubre en el Museo de la Ciudad de Móstoles, está inspirada por el trabajo de un gran profesional del HUFA, mi amigo y excelente traumatólogo el Dr. Carlos Gavín, que hace meses, me sorprendió con unas imágenes artroscópicas que han generado unos extraños planetas. Por su paciencia, y su tiempo y por pensar en mí he titulado a dicha colección Cosmogonías Gavinianas y ya las podéis ver siguiendo este enlace:  http://www.javiercomas.es/#2016



Espero que sean de vuestro agrado. No busquéis en google Planeta Gavín, o sistemas astrofísicos gavinianos, ya que no existen. Bueno sí, existen entre mi amigo Carlos Gavín y mi mundo interior, ahora, ese mundo, esos planetas también son  vuestros. Disfrutadlos


De todos modos si buscáis Planeta Gavin os podéis encontrar con estos fósiles, pero no os dejéis engañar, son fotos de la rodilla del artista, belleza interior donde las haya. Y también fotografiadas por el mismo Dr. Carlos Gavín... ¡cuánto juego me da este hombre!

martes, 22 de diciembre de 2015

Si no puedes comprarte un "Goya", ¡píntalo!

Esta, supongo, va a ser por el momento mi última entrada de este año 2015. En mi exposición A los Inocentes Desconocidos, quería hacer una reflexión sobre la guerra, y las personas que mueren en ellas sin ser soldados y entre estás víctimas desconocidas e inocentes incluía los animales a través de un cuadro que si fuera litaratura sería una parafrasis de un cuadro de Goya, que ya  no una copia; ese cuadro de Don Francisco está en el Prado, y es sin lugar a dudas mi cuadro preferido de dicha pinacoteca. A veces he ido al Prado solo para pasar un rato con él. Y siempre que voy con alguíen lo enseño como si formara parte de mí. Bueno a lo que iba, mi sueño sería tener ese Goya en casa, pero como no es posible, decidí recrearlo a través de mi particular visión de hacer arte a través de una radiografía de una mano con un dedo amputado. Os presento el resultado:

Para no desilusionaros también os presento el original, así que os invito  en la primera ocasión que tengáis de ir a El Prado no dejéis de acercaros a verlo, esta junto a la salas de la denominadas  pinturas negras. Perro semi-hundido o simplemente El perro, pertenecía a los frescos de la denominada "Quinta del sordo"


jueves, 13 de agosto de 2015

¿Nervios?... ¿Quién dijo nervios? ¡Es terror!


"Grumpy, otra bloguera amiga, me pidió, hace tiempo, que describiera  como era el proceso previo a la inauguración de una exposición y aquí están las líneas que escribí para su blog, que es muy interesante y, por supuesto, debéis visitar en cuanto podáis. An old grump and a beautiful person




Al  pensar como es este proceso lo único que piensas es: esta,  es la última que hago, claro que siempre es a boca cerrada, pero con un gran grito interior. Para mí, el proceso empieza un año o dos antes, por ejemplo  la que previsiblemente tendré en Mayo de 2016 se está preparando desde ¡octubre de 2014! 
Visitar las salas disponibles, presentar un proyecto atractivo (esto es lo más aburrido, ya que es meramente burocrático, trabajo administrativo y de impresión), decidir lo que me gusta y lo que no me gusta, etc. Claro, que antes de este trabajo de secretario, hay que tener preparada una colección que te convenza, cosa que suelo empezar a dibujar, mentalmente, entre 8 y 20 meses antes de exponerla. Es el caso de la colección “Fósiles del Planeta Gavín”, que empezó a hervir en Abril y vió la luz en Octubre, fue ¡todo un récord. ¡Seis meses!  Otro récord ha sido mi trabajo para  El Celler Bernaví  se gestó en solo un mes, ¡¡pero un mes de más trescientas horas de trabajo!!
Una vez tengo la obra, tengo la sala y pongamos que  quedan un par de meses para inaugurar, por ejemplo; hay que enmarcar la obra, esto es fácil, ya que siempre empleo el mismo marco para simplificar y unificar la sala. Pero... ¿Qué paspartout será el adecuado? Nimiedades, cierto, pero es otra  elección más. Resuelto esto viene la confección del título de la obra, aunque a veces el proceso es al revés, para ese paso no hay método ni orden, primero el título y a través de él, la obra.

Llega la fase del embalaje. ¡Es el reinado del caos! Más o menos con un mes de antelación abarroto nuestra casa de cajas de cartón plegadas, que luego servirán junto con el papel de burbujas, las cantoneras y el papel de embalaje para que la obra llegue entera a la sala.  Penúltima fase: toca transportarlo todo. En un principio abusaba de mis amigos, con el tiempo he terminado por contratar un transporte, que a veces pago yo y a veces paga la la sala, aunque esto último cada vez es menos frecuente. La excusa: ¡¡la crisis!! Siempre hay una crisis... 
La preparación de las cartelas es uno de los trabajos no sólo más aburridos sino también más difíciles. Han de quedar legibles, elegantes y, por encima de todo, sin erratas o faltas ortotipográficas. Elegir la fuente, el color, el fondo, imprimirlas, cortarlas, pegarlas en el cartón pluma y, por último, cuando la obra esté colgada, colocarlas con mimo para que queden todas lo más simétricas posibles. Este proceso sucede unos días antes.





Entramos en la recta final. ¡Por fin ha llegado la obra a la sala! Comenzamos  con el montaje. Siempre exijo técnicos de montaje. Si el equipo es bueno, el montaje es una delicia, si es malo mi estado mental y físico acaba más próximo de entrar en un cuarto de críticos de urgencias que al aspecto estupendo que debes tener  un artista al inaugurar una exposición.
El día previo al evento lo ocupa el montaje de luces. A estas alturas ya llevo varios días con graves problemas intestinales que aquí no voy a describir... ¿Dormir? ¿Qué es eso? Y por fin el día "D", (bueno, el día "I", de inauguración). Últimos retoques, dudas. En cierta ocasión, en una de mis exposiciones la mañana antes desmonté una pared con 22 cuadros que guardé en el almacén de la sala para montar en esa misma pared solo tres obras de otra colección. La inquietud se transforma en angustia vital ¿Vendrá algún invitado esta tarde? ¿Gustará el vino? ¿Habrá suficiente? Es un sinvivir: la obra está colgada, la sala iluminada, el cóctel a punto, los primeros invitados entran y  a pesar de el apoyo de mi marido, a pesar de los amigos e invitados, la soledad que me embarga es tan grande y vacía que es indescriptible.



Y  el miedo, se disimula tras la sonrisa.

Tú eres tu obra.  Decía el gran Gustav Klimt.  «Si alguien quiere conocerme, que mire mis cuadros». Y tenía razón, en ellos está reflejada toda tu alma. Estás indefenso y totalmente desnudo. Paréntesis de vacío absoluto. Espero que al menos el público sea benevolente. ¿Vender? Bueno eso está bien, muy bien, una exposición genera muchos gastos..., pero vender a veces no es tan importante. Los artistas somos seres débiles, exhibicionistas e inseguros, (al menos yo),  y necesitamos un abrazo, una palmada y un visto bueno para seguir adelante.
                                           
Se va el público, se apagan las luces, cierran la sala y te preguntas ¿Y ahora, qué?"