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martes, 27 de septiembre de 2016

Naturaleza soñada




La exposición de Javier Comas (Barcelona, 1961) «Naturaleza Soñada» quiere reflejar los mundos imaginarios de este artista plástico quien crea sus universos paralelos a través de radiografías del cuerpo humano.

La muestra se articula en torno a tres temáticas muy definidas: Caos, Cosmogonías y Naturaleza. Esta última parte de la colección y partiendo de las  dos definiciónes de la palabra: 
—1) Relato mítico relativo a los orígenes del mundo. 2)
Teoría científica que trata del origen y la evolución del universo—, genera los mundos soñados de Comas, su naturaleza soñada. La cosmogonía es una narración mítica que pretende dar respuesta al origen del universo y de la propia humanidad y, generalmente, se remonta a un momento de caos originario, en el cual el mundo no estaba formado, ya que los elementos que habían de constituirlo se hallaban en desorden. En este sentido, el relato cosmogónico ordena el caos de la preexistencia, creando mitos, dioses y mundos que narran la dualidad «realidad-ficción» para explicar fenómenos naturales inexplicables en el momento intelectual del principio del conocimiento.





Así, 'Cosmogonías' son macrocosmos que “engañan” al espectador  recreando planetas y galaxias que en realidad son articulaciones de rodillas, hombros y codos del ser humano y en este caso del propio artista. Microcosmos del interior del hombre convertidas en esas imágenes soñadas por el artista.



«Caos», se inspira, a través de estructuras fractales, en los mundos  del surrealismo abstracto americano de Jakcson Pollock. Pero no son solo abstracciones, en estas obras se habla del ser humano como depredador de energía, de ritmos cardiacos sinusales, de los bosques de La Granja de San Ildefonso en otoño, de mares que ahogan a quien los destruye...




'Naturaleza': son piezas plásticas inconexas que al unirse crean árboles y bosques que revelan la infancia de Comas.





La exposición se cierra con la obra «Petita suite en cinc moviments per a les quatre estacions», un encargo de la bodega 'Celler Bernavi' de Terra Alta (Tarragona) para etiquetar cinco de sus vinos. Las etiquetas, a través del ciclo de las cuatro estaciones, reflejan toda la expresividad de los vinos que seducen al artista y le inspiran a crear esta pequeña «suite». 


Por último, cabe reseñar que podrá verse por primera vez en España una obra del artista que fue premiada con el máximo galardón de la Radiological Society of North America como mejor imagen del año, en la ciudad de Chicago en 2014. La pieza, titulada 'Frailejones morados d’en Joanot', es un homenaje a las tierras venezolanas y, concretamente, a la ciudad de Mérida, ubicada en el corazón de Los Andes.
Al salir  de la visita entiendes que no hay nada al azar, que todo está muy medido y que la muestra no son solo magnificas obras una tras otra, sino que al igual que un libro tiene un principio y un expresivo final.
MJ Martínez del Campo.




(click para ver vídeo)

viernes, 31 de octubre de 2014

2entrelaza2








                                                 Según la obra Los meteoros (Alfaguara, 1992) del novelista francés Michel Tournier, (Paris, 1924),
lo seres humanos nos dividimos en dos grupos: los seres gemelares y los seres no gemelares. Los seres gemelares desde antes de nacer, ya en el útero forman una célula única. Esa  célula está llena de guiños y complicidad, derivada de la estrecha relación que se genera en el seno materno. Los seres gemelares, una vez que han nacido no rompen esta unión en ningún periodo de su vida y es por ello que su vida es completa en lo que a relaciones físicas, sensitivas, emocionales, espirituales y culturales  se refiere. Mi obra 2entrelaza2 habla de los otros seres. Los seres no gemelares, personas individuales que han de encontrar su “alter ego” para formar una única célula para ser completos. En 2entrelaza2 desconocemos si los personajes son dos hombres, dos mujeres o un hombre y una mujer.  Son dos desconocidos que se han encontrado y han hecho un lazo común. Una relación vinculante entre ambos que con el paso del tiempo se ha convertido en una única célula donde se comparte,  el amor, la amistad, la cultura, lo físico, lo espiritual y lo religioso. Los gemelos del libro tienen por nombre Jean y Paul. Dos nombres  singulares que muchas veces se utilizan compuestos para una sola persona. Jean Paul. Michel Tournier usando este nombre simboliza aún más el significado de las almas gemelas, que incluso con personalidades muy distintas, son la misma persona. El que soy y el que quiero ser. Somos dos, cada uno con nuestra personalidad, cada uno con nuestros sueños, pero somos tan afines que nos convertimos en una sola célula gemelar. Y ahora somos completos. Yo conozco a unos amigos, Fran  y Javier, se encontraron hace  más 25 años, con el paso del tiempo se dieron cuenta que sus don nombres formaban un solo nombre propio: Francisco Javier...


 La filósofo española Silvia Gil Cordero utilizó una versión de esta obra para su libro La antropología del otro. 
La antropología del otro


                                                      

lunes, 25 de agosto de 2014

Mi primera exposición individual.

Y si la muerte viene a buscarme 2006
Cuando en el año 2005 me propusieron que redactara un proyecto para concursar en una exposición individual en El Prat de Llobregat, Barcelona, tenía claro que no quería presentar una sucesión de obras sin un  hilo conductor. Así que decidí hablar de mi concepción de la muerte, un tema que ya había tocado en otras ocasiones. Si la primera ley de la termodinámica establece que la energía no se crea ni se destruye sino que se conserva, con la energía humana —pensé— debería ocurrir lo mismo. Por lo que según ese principio la muerte no existe.  A mi modo de ver existen estados distintos. Tan distintos  que los humanos somos incapaces de comprender igual que sucede con los posibles recuerdos de la vida intra-uterina. Una vida plácida, cálida, sin preocupaciones. Ni respiramos por   los pulmones ni comemos por la boca. Y al nacer ¡¡vamos hacia la luz!!... (tal y como describen los seres que han tenido experiencias cercanas a la muerte).  Desde el interior de nuestra madre vamos a un mundo ruidoso, con luz, con olores, sabores.... donde será un esfuerzo respirar, comer, defecar, andar, en definitiva: ¡Vivir!. ¿Cómo explicaría un feto a otro feto ese nuevo estado al que llega si no fuera volviendo a la vida uterina a través del canal del parto? Como bien saben eso es algo totalmente imposible.  Igualmente imposible es volver de ese estado llamado muerte. A pesar, tal y como he mencionado más arriba, de que muchas personas han tenido experiencias cercanas a la muerte, no esta claro lo que han experimentado..

Vista de la sala con la obra El dedo que quería ser una ventana de Gaudí.


 Lo que ocurre en ese otro estado o dimensión es del todo imposible averiguarlo. Por eso morir no es dejar de vivir o dejar de existir, es pasar a otro estado tan distinto que hasta que no cruzas esa puerta no sabes cómo es. Y, por supuesto, igual que después del parto no recuerdas cómo era tu vida uterina. ¿Qién nos dice que una vez que cambiemos nuestro estado energético vamos a recordar el actual que, inexorablemente, vamos a dejar? O quizá, esa otra dimensión o estado es como una infinita ecografía prenatal y podemos observar, aconsejar y cuidar a los que dejamos aquí. Misterios insondables que yo no puedo resolver.
El naufragio de los cipreses, papel fotográfico.
Radiografías de dedos y pies.



                                   No , no has muerto, no.
                                   Renaces,
                                   con las rosas en cada primavera.
                                                                          Juan Ramón Jiménez